sábado, 19 de abril de 2008

Desnudo realizado en cartulina carson 1/4 pliego tecnica mixta de carboncillo y grafito
Titulo: Mujer Posando

jueves, 17 de abril de 2008

SENSUALIDAD


EL DESNUDO EN EL ARTE

Tal vez haya sido éste el tema más polémico, controvertido y discutido de la historia de la pintura. Hoy en día a nadie en su sano juicio se le ocurriría escandalizarse por la contemplación de un cuerpo humano desnudo. No tendría sentido sentirse ofendido, impactado o herido en la sensibilidad por ver a los seres humanos tal y como son, sin ropas ni otros aditamentos. Otra cosa distinta sería la contemplación tendenciosa, pecaminosa o concupiscente de estos cuerpos, en este caso estaríamos ante una previa malicia, obsesión sexual o prejuicio injustificado por parte del contemplador. Porque, vamos a ver... ¿de qué debemos avergonzarnos al vernos tal y como fuimos creados?. La verdadera fealdad no está en el cuerpo sino en el interior y nuestros cuerpos son como son, unos más estéticos y otros menos, pero siempre habrá alguien que los encontrará atractivos.

En el mundo del arte ha sido constante la búsqueda de la belleza del cuerpo humano, sobre todo femenino, dada la supremacía de pintores varones. Pero las trabas para pintar este tema han sido innumerables. La iglesia católica siempre ha considerado el desnudo como algo tabú, inductor de bajas pasiones, objeto de vergüenza y fuente primera de pecado y apartamiento del evangelio. No digamos la religión islámica, que prohibe la representacióm de personas y animales, desnudos o vestidos. Muchos pintores han sufrido persecuciones y procesos judiciales por pintar desnudos (Goya). En ciertas épocas hubo más permisividad, por ejemplo en el Renacimiento, cuando se admiraba a griegos y romanos y se copiaban sus desnudos. Pero siempre había que buscar una excusa para representar un cuerpo desnudo: o era una diosa antigua como Venus o Afrodita (diosas de la belleza carnal), o era Diana (otra diosa) saliendo del baño o era una dama a quien se le caía la ropa inadvertidamente, etc. El primero que se atrevió a pintar un desnudo sin excusas fue Goya con su famosa “Maja Desnuda” y ese atrevimiento le costó un proceso de la Inquisición.

En muchas pinturas murales se representaban desnudos en escenas que así lo exigían (Adán y Eva, los pecadores en el infierno, etc) pero “casualmente” siempre había una ramita, hojas, telas que cubrían los atributos sexuales.

Tal vez por estas prohibiciones y persecuciones como por la indudable atracción que ejerce sobre nosotros la contemplación de un bello cuerpo, hemos de admitir que resulta un tema artístico sumamente interesante y sugerente, que exacerba nuestra imaginación y cultiva nuestro sentido estético. Aunque aquí abogamos por la total libertad del artista creador, siempre es más agradable la representación hecha con sensibilidad y buen gusto que la realizada de manera basta y soez.

Contempla estos desnudos y deléitate con ellos, ya pasó la Inquisición y la censura y nuestras mentes son más libres, abiertas y sinceras que las de nuestros antepasados. No hay en ellos pecado, sino belleza, y nunca debemos sentir vergüenza por admirar la belleza (Dios la creó).

martes, 8 de abril de 2008

FEAR


EL SURREALISMO

El Surrealismo aparece en París en 1942, de la pluma del escritor André Breton, el “Manifeste du Surrealismo”.
Fue con este texto que nació el surrealismo, un movimiento artístico que enlazaba con el movimiento dadaísta, por su ruptura con la tradición, pero que a la vez se separaba de él por la confianza en las posibilidades expresivas del arte. Las raíces del surrealismoEl surrealismo tiene unas raíces profundas que lo conectan con el romanticismo visionario y fantástico, filtrado a través de las experiencias del simbolismo y el dadaísmo. Los descubrimientos en el campo de la biología, y sobretodo de la psicología, son el punto de partida para el reconocimiento de las formas de expresión del surrealismo. El mismo Breton lo reconoció en el homenaje que hizo al padre de la psicología, Sigmund Freud. Siguiendo la pauta de las afirmaciones científicas, se admite como verdadera y autentica la expresión de lo que escondemos en las profundidades de nuestra mente, un contenido de los lenguajes tradicionales que se esconde bajo reglas e imposiciones, pero que podemos emerger a través de los sueños, la fantasía y el inconsciente.
Los primeros surrealista son Picabia, Man Ray, Arp y Duchamp, pero el movimiento alterna fases de vitalidad y de calma, principalmente a causa de las discrepancias respecto a la consideración que algunos atribuían al significado político del arte. Klee y Picasso se sintieron cercanos al movimiento durante un tiempo. Pero para entender mejor las características tenemos que hablar de muchos otros pintores.Otros surrealistasEl alemán Marx Ernst (1891-1976) fue uno de los primeros en abrazar el movimiento. Una de las maneras de afirmar la espontaneidad expresiva se basaba en la técnica del frottage, que consiste en obtener una imagen en un papel o tela colocados sobre una superficie en relieve fregando con un lápiz blando.
La sensibilidad de Joan Miró (1893-1983) es muy distinta. El catalán expresa una visión de fabula, fantasiosa y ligera, a través de las formas filiformes e inquietas, animalitos mecánicos y microorganismos de grandes ojos y de colores vivos y encendidos. El belga René Magritte (1898-1968), se incorpora al movimiento más tarde eligiendo asociaciones aparentemente ilógicas entre formas y objetos cotidianos para afirmar una visión de amarga ironía. Con imágenes y composiciones simples Magritte anula el mundo cotidiano lógico.Salvador Dalí (1904-1989) es otro de los pintores surrealistas importantes. Da una visión personal del movimiento. En Dalí todo es obsesivo con imágenes de un realismo que representa las alucinaciones. También son surrealistas las esculturas del suizo Alberto Giacometti.

viernes, 4 de abril de 2008

Arte y Estética

En un principio el arte hace referencia a la valoración que se hace de una obra, mientras que las estética hace referencia al aspecto general de la obra que nos permite identificarla como perteneciente a una época y un estilo concreto. Así, hablamos del arte del Barroco, por el arte que se hizo durante los siglos XVII y XVIII y de la estética barroca, que nos permite identificar una obra como barroca, o pintar un cuadro en la actualidad con el aspecto de los cuadros barrocos. Este cuadro, a pesar de su aspecto, no es un cuadro barroco, porque no responde al concepto de arte y la visión del mundo que tenían los artistas barrocos.
Hay que tener en cuenta que el término arte deriva del latín ars, que significa habilidad y hace referencia a la realización de acciones que requieren una especialización, como por ejemplo el arte de la jardinería, el arte de jugar al ajedrez o el arte de la guerra. Aunque nosotros lo entendemos más como el talento creativo en un contexto musical, literario, visual o de puesta en escena. Trata de provocar una experiencia que puede ser de orden estético, emocional, intelectual o bien combinar todas esas cualidades.
La estética es una rama de la filosofía relacionada con la esencia y percepción de la belleza y la fealdad. Su finalidad es mostrar si los objetos son percibidos de un modo particular (el modo estético) o si tienen, en sí mismos, cualidades específicas (estéticas). El término fue introducido en 1753 por el filósofo alemán Alexánder Gottlieb Baumgarten, aunque las primeras teorías de algún alcance son las de Platón y Aristóteles. Ambos hablaron del arte como imitación de la realidad, y consideraban la estética inseparable de la moral y la política.
El impulso del pensamiento estético moderno se dio en Alemania, durante el siglo XVIII, donde destaca el filósofo Johann Gottlieb Fichte, que consideraba la belleza como una virtud moral. Kant, Hegel, Schopenhauer y Nietzsche, se ocuparon en sus obra de la estética.
En el siglo XIX, los artistas empezaron a cuestionar los enfoques tradicionales de la estética, según los cuales el arte es imitación de la naturaleza y las obras de arte son tan útiles como bellas. Se comienza así el camino hacia el arte abstracto, hacia el arte concreto, una arte que no es bello por lo que representa sino por lo que es en sí mismo. Se procurará eliminar toda referencia a la realidad, no solo en lo representado, sino en lo que acompaña a la obra: el título, el soporte, etc. Muy criticado en su época hoy en día la estética de obras como las de Mondrian o Malévich se usan masivamente en la publicidad.

IMPORTANCIA DEL ARTE EN LA EDUCACIÓN